Introducción a la meditación guiada

Introducción a la meditación guiada

Por Sofía Ramírez

La meditación guiada combina técnicas de respiración, atención plena y visualizaciones guiadas por la voz de un instructor. Solo necesitas un espacio tranquilo y, si quieres, unos auriculares. Empieza sentado con la espalda recta, cierra los ojos y sigue las indicaciones de inhalar por la nariz durante 4 segundos, retener 2 segundos y exhalar por la boca durante 6 segundos. Esta respiración cuadrada activa el sistema nervioso parasimpático, reduciendo el ritmo cardíaco y la tensión muscular.

Tras unas rondas de respiración, el instructor te conducirá hacia un “escaneo corporal”: pasa la atención lentamente por cada zona —cabeza, cuello, tronco, brazos— identificando y soltando cualquier tensión. Finaliza visualizando un lugar de paz (una playa, un bosque), envolviéndote en sensaciones de calma y seguridad. Con solo 5 minutos al día, notarás menor ansiedad, mayor concentración y un sueño más reparador. Prueba ejercicios como “la nube” (dejando que los pensamientos floten sin aferrarse) o “el árbol” (visualizando raíces y estabilidad) para enriquecer tu práctica.